Austria promueve las primeras Fuerzas Armadas ‘sostenibles’ de bajas emisiones

El color de los uniformes de las Fuerzas Armadas de Austria ya es verde oliva, pero los altos mandos militares del país alpino parecen empeñados en que este ejército sea verde hasta en el más mínimo detalle, más concretamente sostenible y climáticamente neutral.

Tras reconocer que el actual enemigo no es otro que el calentamiento global, la organización militar está remodelando estrategias y protocolos para combatirlo desde dentro. El ejemplo más visible son las maniobras de vuelo popularmente conocidas como ‘Airpower’, que en su edición de 2022 se convertirán en un «modelo ecológico a seguir» que definirá el nuevo espíritu militar.

«Por primera vez en la historia de las fuerzas armadas, organizaremos un Airpower sostenible y con vuelos ecológicos», ha anunciado la ministra de Defensa Klaudia Tanner, del conservador Partido Popular (ÖVP), que ha ordenado el despliegue de un equipo de expertos en el campo de la sostenibilidad y la protección del medio ambiente «para ayudar a cerrar la brecha entre la protección del clima y la orientación de las fuerzas armadas».

Para las populares maniobras de exhibición Airpower, que tendrán lugar los días 2 y 3 de septiembre de este año en la provincia de Estiria y con Red Bull como patrocinador, las Fuerzas Armadas de Austria desplegarán alrededor de 50 aviones, incluidos el S-70 Black Hawk, el Eurofighter y el avión de transporte C-130 Hércules. El evento llega a atraer hasta 300.000 espectadores -y a menudo críticas por su impacto ambiental-, pero esta vez se prevé una versión verde, con combustibles ecológicos y un sistema de aparcamiento en torno a la base aérea de Hinterstoisser que desincentive el transporte privado en beneficio del público.

«Puede dar la impresión de que nunca antes habíamos hecho algo así en el ejército, pero no es el caso», matiza el mayor Sebastian Schwab, responsable de la sostenibilidad del evento, «lo que ocurre es que ahora lo comunicamos de otra manera porque todos somos más conscientes de lo importante que es el tema».

Otra de las principales novedades es que el Ejército de Austria se ocupa ahora de asegurar la biodiversidad en las áreas de entrenamiento militar. El campo de pruebas de Allentsteig, por ejemplo, es ya parte de la «Red Natura 2000 de áreas protegidas». El nuevo ser y estar de las Fuerzas Armadas austriacas se percibe incluso en los comedores y en las cantinas. Con el proyecto «Klimateller» se garantiza más regionalidad y estacionalidad de los alimentos que son servidos a los militares, al tiempo que se lleva a cabo un programa para reducir la cantidad de desperdicios de comida en las cocinas de las tropas.

Una unidad de formación especial para los empleados se ha sumado al programa básico de formación militar en las áreas de protección medioambiental, sostenibilidad, ecología y separación de residuos. Y el Ministerio de Defensa ha dispuesto inversiones en prendas de vestir y vehículos de motor que generan las menores emisiones posibles. «Siempre que no se dañe la capacidad, se compran coches eléctricos», afirma el Ministerio.

Cuarteles ‘autosuficientes’

«Al igual que la democracia, el principio de sostenibilidad se basa en tres pilares: ecología, asuntos sociales y economía. Estos son los aspectos que se abren paso ahora en muchas áreas del departamento», explica un comunicado, «esto también se aplica a la defensa nacional integral, que incluye la civil, económica, la defensa militar nacional y la inteligencia». «Con diversos proyectos se agrega un aspecto ecológico como parte de la defensa militar nacional, para promover la sostenibilidad y sensibilizar a nuestros colaboradores, además de hacer su particular aportación al cumplimiento de los objetivos climáticos del gobierno federal», añade el texto.

El Ejército austriaco también contempla un gran potencial en la construcción de sistemas fotovoltaicos de alimentación en las instalaciones militares. Existen ya en marcha dos proyectos piloto para la generación, almacenamiento y aprovechamiento de energía cinética, térmica y eléctrica. Uno de los principales objetivos a largo plazo es la conversión de todos los cuarteles a la autosuficiencia y los primeros pasos ya se están dando.

Para 2025, cien cuarteles en Austria deberían poder funcionar de forma independiente y con capacidad para reaccionar de manera rápida y eficiente a escenarios de amenaza como el de un gran apagón. «Para los cuarteles autosuficientes, hemos elaborado un paquete que se implementará en paralelo o además del programa de construcción. Existe un concepto de priorización para toda Austria y que se procesa punto por punto. Porque está claro que tenemos que modernizar nuestras fuerzas armadas y prepararlas para nuevas amenazas. En total, invertiremos más de 90 millones de euros en los próximos cinco años», ha explicado Tanner.

Fuente: ABC.es

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